Estoy con mi madre y mi hermano Fernando esperando una micro que nos llevará a casa. Estamos en un lugar árido, seco, deshabitado. Mi hermano está acompañado por un gato negro al cual los dos queremos mucho. Me acerco al felino para acariciarlo, pero yo no le agrado, por lo que toma un hierro caliente (con los que marcan a los animales) y me marca en la mano unos símbolos extraños que no logro distinguir.
Llega la micro, nos subimos, comienzo a buscar algún asiento para sentarme con mi madre. Lamentablemente bajo el asiento que elegí, estaba el gato escondido...
Demás que significa que el Nano va a tener una polola que te va a odiar, ¡juá!
ResponderEliminarÑaña Andrea, los diarios de sueños son más confiables que los diarios de vida. La vida que llevamos en nuestros sueños en mucho más real que las cosas que vivimos a diario. Para mí, la realidad es lo que hay en la cabeza y el corazón de las personas, porque de ahí viene todo lo que vemos a nuestro alrededor. Es cosa de elegir un lado del que ponerse para mirar la vida, y cuando lo miras así resulta más agradable... porque por la cresta que es rico soñar que vivimos juntos :P
Te Amo.
Son sueños, que exelente, me gusto tu blog señorita gota de vinagre.
ResponderEliminarMis sueños son muy diferentes, creo que ayer soñe que mi papá sería amable y cálido con el Ariel cuando viniera a alomorzar o tomar once a mi casa jjoajoajaoao
Saludos :)
Es verdad y salú por eso jaoaoajaoja !
ResponderEliminarSaludos coni :L