Despierto con un pinchazo en el muslo. Me subo el pijama para ver qué había, y veo salir desde mi pantalón dos pequeñas y negras arañas. La picadura me ardía, por lo que decidí tomar un cuchillo y cortar el pedazo de piel donde estaba aquella picadura. Saqué la piel y el veneno, y seguí durmiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario